Seguramente has oído hablar de la nueva Ley de Eficiencia Procesal, una reforma que busca
agilizar la justicia y fomentar los acuerdos. Pero, ¿sabes cómo te afecta en la práctica? Uno de
los cambios más importantes es la introducción de un requisito de procedibilidad, es decir, un
paso previo y obligatorio antes de poder acudir a los tribunales en muchos asuntos civiles y
mercantiles.
En este artículo, te explicamos de forma clara en qué consiste este nuevo procedimiento, cómo
debes actuar si recibes una reclamación y qué consecuencias tiene en las costas del juicio.
- ¿Qué es el nuevo «procedimiento extrajudicial previo»?
La ley ahora exige que, antes de interponer una demanda, las partes intenten solucionar su
conflicto a través de un «medio adecuado de solución de controversias». En palabras
sencillas: es obligatorio intentar negociar antes de ir a juicio.
Este intento puede realizarse de varias formas, como:
- Una negociación directa entre las partes o a través de sus abogados.
- Un proceso de mediación.
- Una conciliación ante notario, registrador o Letrado de la Administración de Justicia.
El objetivo es claro: fomentar el diálogo y que los juzgados sean el último recurso, no el
primero. Según el Artículo 14 de la Ley Orgánica 1/2025, de 2 de enero, de medidas en materia
de eficiencia del Servicio Público de Justicia, cumplir con este requisito es indispensable para
que una futura demanda sea admitida.
Una ventaja importante es que, tal como indica el Artículo 7 de la Ley Orgánica 1/2025, la
comunicación fehaciente para iniciar la negociación interrumpe la prescripción o suspende la
caducidad de las acciones, protegiendo tus derechos mientras buscas un acuerdo.
- He recibido una reclamación extrajudicial, ¿qué debo hacer?
Si recibes una comunicación de este tipo, tu reacción es fundamental. Ignorarla puede tener
consecuencias negativas. Te recomendamos seguir estos pasos: - No ignores la comunicación: Es el error más grave. La ley valora la colaboración y la
buena fe. - Analiza la reclamación: Lee detenidamente qué te solicitan y cuáles son los
fundamentos. - Busca asesoramiento legal: Un abogado podrá valorar la viabilidad de la reclamación,
informarte de tus derechos y obligaciones, y ayudarte a diseñar la mejor estrategia para
responder. - Responde de forma constructiva: Aunque no estés de acuerdo con lo que te piden, es
crucial mostrar una disposición a dialogar. Una respuesta bien fundamentada, ya sea
para aceptar, rechazar o hacer una contraoferta, demuestra tu voluntad de cumplir con el
espíritu de la ley. - Las consecuencias en las costas: un cambio fundamental
Aquí reside una de las claves de la reforma. Las costas procesales son los gastos del juicio
(abogado, procurador, peritos, etc.) que, por lo general, paga la parte que pierde.
Con la nueva ley, la actitud de las partes durante la fase de negociación previa será un factor
determinante. El Artículo 7.4 de la Ley Orgánica 1/2025 establece que los tribunales tendrán en
cuenta la colaboración de las partes para pronunciarse sobre las costas.
¿Qué significa esto? Que incluso si ganas el juicio, el juez podría condenarte a pagar las
costas (total o parcialmente) si considera que tu falta de colaboración o tu negativa
injustificada a negociar obligó a la otra parte a acudir a los tribunales. Se penaliza el
«abuso del servicio público de Justicia».
Conclusión
La Ley de Eficiencia Procesal nos empuja hacia una cultura del acuerdo. Ya no basta con tener
la razón; ahora también es necesario demostrar una actitud dialogante y de buena fe desde el
primer momento. Ignorar una reclamación previa o negarse a negociar sin un motivo justificado
puede salir muy caro.
Si has recibido una reclamación o necesitas iniciar una, es más importante que nunca contar con
un asesoramiento legal experto que te guíe en este nuevo escenario.
¿Necesitas ayuda para gestionar una reclamación o quieres asegurarte de cumplir con los nuevos
requisitos? Contacta con nosotros. Estudiaremos tu caso y te ofreceremos la mejor solución.

